La manada
Yo quiero, al igual que otr@s antes que yo, una familia, una tribu… otros lo llamamos manada… yo no quiero aliados ni bandos, no quiero tener diferencias irreconciliables, por la debilidad de uno o de varios. Mis intenciones son nobles, y mi necesidad es sincera.
Esto es lo que algun@s aspiramos, ese sentimiento de “pertenencia” que sin importar donde uno va, sabe que tiene un destino. De saberse protegido en número y en masa, de saberse cuidado y saber cuidar, de ser uno más o somos más de uno.
Las circunstancias de los encuentros a veces son aleatorias, otras son impuestas, y en algunos casos son escogidas. En algún momento aleatorio de mi vida, escogí quedarme en un lugar… hacer vida… conectarme. El lugar físico no es relevante, sino el espiritual, el que siente, el que me hace ser quien soy.
Ese espacio de conciencia donde uno se sabe entre los suyos.
“Una manada se compone de varios individuos de la misma especie que están o viajan juntos. Normalmente se refiere a animales en estado salvaje”.
Rodeado de su propia especie, alimentándose de la energía del colectivo, protegidos por sus pares… así viven los integrantes de una manada.
El colectivo es intenso, es apasionado, su fuerza es igual a la suma de los elementos que lo componen… así como es implacable y despiadado cuando se trata de defender a los suyos.
Me han llamado por diferentes nombres… yo soy solo Juan… y soy parte de una manada.
“For the strength of the Pack is the Wolf, and the strength of the Wolf is the Pack”… R.Kipling.
un abrazo,